Twitter icon
Facebook icon

Monte Caseros celebró el Día de la Independencia con un acto frente al Palacio Municipal

Con motivo de celebrarse el 202° aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina, se realizó esta mañana el Acto Oficial frente al Palacio Municipal.

La conmemoración de esta importante fecha estuvo encabezada por el Intendente Miguel Olivieri y el Vice Intendente Sergio Paniagua, a quienes acompañaron en el palco oficial miembros del gabinete, Concejales y autoridades de las fuerzas armadas y de seguridad.

El Acto dio inicio a las 10:15 horas, y tras la presentación de la Agrupación 9 de Julio, del CEO “Duque de Caxias” al jefe comunal, se entonaron las estrofas de Himno Nacional Argentino.

Seguidamente se llevó a cabo la Invocación Religiosa a cargo del Presbítero Diego Villalba. 

 

Tras ello se escucharon las Palabras de la Rectora del Instituto de Formación Superior I-28 “Pbro. Dr. Alfredo Ramón Meyer”, Prof. Verónica Pérez

Buenos días Sr Intendente Municipal autoridades presente, colegas, estudiantes, público en general.

Acepté con gratitud y orgullo la posibilidad de poder ofrecer unas palabras en esta fecha tan especial para todos nosotros.

Quiero decir que me parece realmente significativo; un gesto singular por parte del ejecutivo, y que no quiero pasar por alto: y es el hecho de que sea un docente, un educador; alguien comprometido en el día a día con la formación profesional de cientos de jóvenes en Monte Caseros, quien tenga el deber y el honor de celebrar este día.  

Sabemos del compromiso que tienen con la Educación y así tiene que ser, por que la Educación es el camino a la libertad…y ustedes eso lo saben.

 En principio, y para no faltar a una verdad que siento muy fuertemente, quiero decir que, a mí entender, el primer paso político, diplomático y democrático que dimos como sujetos responsables ante la conformación inminente de la libertad e independencia de nuestro país fue el de  firmar nuestra soberanía.

Cuando me puse a esbozar las ideas generales para este discurso, caí en la cuenta de que es verdaderamente difícil hallar las palabras más certeras para que hagan justicia a la fecha que hoy nos convoca y que celebramos.

Libertad  e Independencia son temas que nos desbordan,

Sin dudas lo primero que me pregunte es si la proclamación de una nación libre y soberana, como la de aquellos tiempos, es la misma que hoy nos reúne y la ovacionamos.

No quiero ser aguafiestas ni está en mi esencia el pesimismo.

Pero créanme que Sigo buscando la palabra certera, que defina con justicia, esta celebración.

Hoy en día escuchamos y leemos tantas cosas, hay tanto agravio y ruido y furia en el aire que las palabras cada vez se vuelve más extrañas a nuestra naturaleza.

Desconfiamos de ellas, desconfiamos de las palabras…y de ellos…de quienes las pronunciamos y así abrimos un abismo insalvable que nos empequeñece, no nos hace Libres, nos vuelve mezquinos en el debate, no nos hace independientes, nos quita la posibilidad de encontrarnos en las diferencias y nos aleja de una verdadera reflexión acerca de nuestro presente como sociedad.

Y todo esto es porque la palabra Libertad también implica el modo en que hago uso de mis palabras.

La libertad y la Independencia no pasa por hacer y decir lo que se quiere…

Y es una noción de responsabilidad de la que creo que no nos estamos enterando.

 No hace falta ser un sociólogo para darse cuenta de la calidad de nuestros debates, de nuestras discusiones, de nuestros desencuentros a la hora de discutir sobre nuestras realidades, a la hora de hablar sobre nuestras libertades y a la hora de preguntarnos que tan independientes somos…

Estoy convencida, y así quiero creerlo, de que más allá de las discrepancias que conllevan los revisionismos históricos en algo si todos coincidimos: el valor supremo que alcanzamos como sociedad aquel 9 de julio de 1816. Nuestra independencia. Es decir, una profunda rebelión, una esperanza planificada y una convicción implacable nos dio la posibilidad de organizarnos socialmente hace 202 años; nos brindó una perspectiva superadora, generosa en materia de derechos individuales y colectivos, y por sobre todas las cosas, nos permitió incorporar a nuestras vidas un concepto fundamental para toda nación que se pretende seria: el concepto de libertad

Lo que pasó hace 202 años fue el inicio de algo mucho más grande de lo que suponemos. Más grande que nosotros y más grande que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

Esos hombres y mujeres visionaron un futuro de país y lo pusieron en acto. Yo no creo que lo hayan hecho solo para ellos mismos. Sí creo que sintieron el yugo  y actuaron acordes a su ansia de libertad.

 Pero hay algo más profundo que me permito pensar: Creo que lo hicieron porque pudieron entender que el concepto de Patria es lo que nos conecta en la línea del tiempo y nos hermana a todos los hijos de esta tierra.

Quiero agregar además que la libertad individual y colectiva, la independencia de una nación, no son solo actas que se firmaron en el pasado.

 La libertad y la independencia son actos plenos de valor y responsabilidad que se convalida día a día con nuestras acciones.  

Insisto en que no es mi intención ser pesimista. Creo que estas palabras, que pueden parecer duras, buscan conectarnos desde la ternura y desde la responsabilidad.

Asumido el amor que siento por mi país, me permito dudar y pensar que la responsabilidad que nos legaron; la responsabilidad  que conlleva  ser libres,  es lo que más nos cuesta asumir.

No me preocupa preguntar que hicimos con nuestra libertad e independencia legada. Creo que los argentinos necesitamos preguntarnos más y juzgarnos menos. Quizás las preguntas sean imposibles de responder pero son validas; al menos no dañan señalando culpables. La sensibilidad y la inteligencia de un individuo se perciben por el tenor de sus preguntas y no por la respuesta. Esto es una verdad pedagógica y todo educador lo sabe. Es lo primero que un docente aprende trabajando con jóvenes. Si un alumno pregunta uno como docente celebra. Siente que el día no está perdido.

Preguntar, dudar, interpelarse constantemente son ejercicios que fortaleces nuestras libertades y nos ayudan en nuestra independencia.

Asi no fuere un 9 de julio Decir “creo en la libertad” está muy bien; es políticamente correcto expresarlo y está bien que así sea.

Pero también puedo decir algo más concreto y que me angustia: ¿Estoy preparada para asumir la responsabilidad que significa ser libre en un país donde todavía la injusticia, la pobreza y la falta de educación son moneda corriente? ¿Puedo ser libre a costa del dolor del otro? ¿Puedo ser libre desde las palabras y en los hechos restringir el concepto de libertad?

 Insisto. La libertad es integridad.

La libertad cuando reclama su lugar angustia.

Y esto es porque para que haya libertad e independencia tiene que haber un plato de comida en la mesa, libros en el hogar y la paz de la justicia en la conciencia. Entre otras necesidades y derechos.

Hay que estar preparados para ser libres sin restarle libertad al otro.  

Volviendo a aquellos hombres y mujeres, y tratando de conectar con nosotros me pregunto:

 ¿Si los argentinos del 9 de julio de 1816 no vieran hoy… qué nos dirían?

¿Estarían orgullosos de nosotros?

¿Estarían a gusto con lo que hicimos con su legado?

Porque en definitiva el sueño por la libertad empezó con ellos, y es a ellos y a nuestros hijos a quienes también deberíamos rendir cuentas de que fue lo que hicimos de ese legado.    

SI tuviéramos que proclamar hoy nuestra Independencia,

 Donde celebraríamos  nuestro Congreso de Tucumán?

 ¿Quiénes asistiríamos?

¿Quién sería hoy nuestro Manuel Belgrano, o quien enviaría la misiva como San Martín exigiendo declarar la Independencia…

Quienes serían los patriotas que buscarían a Artigas para que se una a la Declaración de Independencia.

  Una patria saludable no olvida a nadie que haya luchado o dado la vida por ella.   

El camino a libertad y a la independencia tiene huellas muy marcadas, sus surcos  nos liberan del domino y la opresión y se los construye día a día.  

Querido pueblo de Monte Caseros, hagamos de cada hogar, de cada escuela, de cada Institución nuestro Congreso de Tucumán,

firmemos con nuestros actos, todos los días, nuestra Acta de Independencia,

 asumamos la responsabilidad de construir desde lo cotidiano un proyecto de país que nos reúna con los nuestros,

salgamos a buscar a quienes no han llegado

y aprendamos que seremos libres cuando reconozcamos en los ojos del otro, así como si fuera un espejo, la mirada ardiente de la libertad.

¡Feliz día de la Independencia Monte Caseros!

Muchas Gracias.

 

Luego la Secretaria de Planeamiento de la Municipalidad Arq. Natalia Percara se dirigió diciendo “para recordar esta fecha tan especial y profunda en el sentimiento de nuestra nación leeré unas palabras escritas por Borges en 1966”

 

 “Oda a la Patria”

Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,

ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.

Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia

sobre negros jardines.

La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.

Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.

Jorge Luis Borges

Seguidamente el Ballet “Flor del Ceibo “presentó una coreografía alusiva a la fecha.

Inmediatamente y cerrando el acto oficial, se adoptó el dispositivo Escolar, Militar, Fuerzas de Seguridad y de Agrupaciones Gauchas para desfilar frente al palco oficial, acompañado por los acordes de la Banda Militar Humaitá.

https://www.facebook.com/pg/MunicipalidadDeMonteCaseros/photos/?tab=albu...

 

Imágenes: 

Términos y condiciones de uso (Abre en ventana nueva)